Y los dÃas de otra lengua quedaron atrás: inglés, Maya Mopán, Garifuna, Criollo Beliceño y otros, languidecieron cuando las fronteras mexicanas se abrieron nuevamente a nuestro paso y con ellas, la fuerza del castellano brindando ese sentido de pertenencia, generándonos esa intima sensación de cuando uno entra al hogar.
Las estrellas mayas nos mostraron el camino hacia nuestra quizás milésima momentánea morada. La casita de nuestro amigo Gabriel en Chetumal nos protegió tres dÃas, que sirvieron para organizar nuestra agenda y movimientos en la Riviera Maya.
Cuando nuestra brújula ordenó rumbo Tulum, en el camino la laguna de los Siete Colores (Bacalar) nos llevó a la fascinación ocular, con una increÃble composición de cristales en sus aguas que generaba un espectáculo simplemente maravilloso.
Y el Cenote Azul el mas profundo del mundo Maya, nos llamó a su nado, rodeado de vegetación selvática y de posibilidades de buceo.Â
El Parque Museo de la Cultura Maya, frente al Palacio de la Cultura y avaladas por la Secretaria General del Ayuntamiento de Tulum, fue el escenario de primera presentación en la Riviera.La lluvia se unió a este encuentro con el cine, y tuvimos que cobijarnos de la Intemperie sin claudicar a la imagen.
Las sillas que pusimos se coparon de espectadores que atendieron diferentes cortometrajes y animaciones, entre ellos especialmente uno que habla del DÃa de los Muertos en México, que invitamos a proyectar en ese momento y el cual compartimos in situ con su realizadora, la cubana Kristy GarcÃa, y nuestra anfitriona al mismo tiempo por esos dÃas en Tulum. Agradecerte Kristy por la compañÃa y por ayudarnos en la venta callejera de nuestras camisetas para poder financiar este proyecto.
Los aires de Playas del Carmen sobrevinieron, y con ellos el albergue musical de nuestro amigos argentinos Sebas y Karla. Gestiones de aquÃ, de allá y de más allá en busca de recursos, nos pusieron a vender las remeras junto a Sebi en una estación de gasolina, a salir por la peatonal ofreciendo nuestras postales, a buscar algún sponsor o ayuda en los restaurantes, incluso vendiendo unos pases de recreación, obtenidos por canje publicitario, para tener algo de dinero.
Con el apoyo de la Dirección de Turismo del Gobierno Municipal de Solidaridad y en vÃsperas de fin de año pusimos la gran pantalla de Cine a la Intemperie en la Quinta Avenida con calle 38, pegadita a los sÃmbolos navideños. ¡Un escenario tan distinto a los acostumbrados!…
                                                                                …pero un escenario posible.
Nuestro tiempo de Navidad fue silencioso, aunque la presencia de todos los adornos que colgaban de los innumerables negocios y de las casas, hablaban por nosotras,
en algunos casos era tan exagerado que parecÃan que estaban en concurso a la casa mas iluminada!
Dos años de navidades junto a playas latinas…y ahora, nuestra ilusión estaba puesta en cruzar al 2010, paradas en una Isla llamada Cuba!Â
