Nido de Serpientes significa en lengua Maya Cancún (kaan kun). De hecho quizás fue una serpiente quien entró al departamento donde habÃamos dejado algunas cosas en nuestro viaje a Cuba y se tragó un elemento fundamental de trabajo: nuestra computadora!! La carcasa no importaba, el contenido como dolÃa! La serpiente se habÃa robado un trozo de cerebro y muchas imágenes que por falta de tiempo antes de partir a la Isla no pudimos respaldar. No hubo forma, la información se quedó para siempre en su estómago de reptil y nosotras tuvimos que resignar la perdida y buscar otra máquina. Â
Cancún, fue nuestro nido por casi dos meses, pero este paraÃso natural y de gran pluralidad cultural, sinceramente poco lo vimos.
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Estuvimos sumidas, casi sepultadas en correos electrónicos, llamadas telefónicas, investigaciones portuarias, chequeos de decenas de navÃos, etc, ect, etc. TenÃamos que embarcar a Macacha (la camioneta-cine) en algún buque que la llevara nuevamente a Sudamérica y la búsqueda de un sponsor para que eso sucediera dio mucha lucha! Pero ya lo dijeron: sin lucha, no hay victoria! En esta batalla, también entró nuestra anfitriona Lili!, quien actuó como una hermana mayor ayudándonos en cuanto a su alcance estuviera. Gracias por tanto apoyo!
En el Ãnterin, organizamos tres proyecciones en la playa junto a la gente del Plaza Fórum Cancún,
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quienes permitieron que hiciéramos un lobby en la explanada de la entrada. Allà entre medio de luces de neón y aguas turquecinas plantamos a Macacha, la tapizamos en afiches y montamos un puesto de venta de nuestras camisetas.  A decir verdad, pensamos que nos iba a ir mejor, a veces donde uno menos piensa, el cielo se abre más.
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Y de verdad que se abre! porque tuvimos una hermosa visita, la de Cristi, (mama de Vivi) una luchadora de la vida y un ejemplo de valor.                                                 Â
Su llegada fue como tener un poquito de casa rodeado de ese amor de mamá. Junto a ella, entre otras cosas, nos fuimos a Cozumel a disfrutar de unos dÃas de playa y en un crispar de dedos un avión se la llevó de nuevo. Gracias Cristi!! por tu siempre incondicional apoyo.
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Y un dÃa de toooodas las semanas que vimos pasar, recibimos la increÃble noticia de que la LÃnea MarÃtima Seaborad nos ayudaba a efectuar este cruce! Felices estábamos! y con muchas ánimos. Pero tocaba marcharnos de este nido, un espacio que habÃamos empezado a querer, un cÃrculo de amistades a armar y ciertas actividades diarias y de fines de semana a disfrutar. Gri junto a Esperanza (su bici) recorrÃa las pistas cancuneñas y las de la Riviera Maya deteniéndose en cada paisaje,
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Y  Vivi inscripta en una academia cubana, aprendÃa la salsa que tanto le gusta y los domingos practicaba en el parque de las Palapas con un grupo de gente tan diverso como la propia Cancún.
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Pero la ruta a casa, nos llamaba. La brújula marco 1300 km rumbo Veracruz! y nos fuimos a la ciudad dueña del Puerto MarÃtimo Comercial más importante de México, donde encallarÃa y zarparÃa nuestro buque.
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Allà entusiasmadas nos hospedamos en la casa de Javier! quien nos dejó la libertad de hacer y deshacer en su hogar. Veracruz parecÃa estar de fiesta!
Todos en la calle: malecón y plazas colmados de gente paseando, bebiendo y comiendo en los bares y restaurantes apostados en las calles. Niños jugando…
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Vendedores de todo tipo de cosas,
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Grupos de música de diferentes ritmos afincados en los parquecitos y congregando gente al baile improvisado. Y no solo en los parques, sino en las puertas mismas de los hogares se instalaban los músicos con sus marimbas.
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En Vearcruz también se veÃan estas imagenes…
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Pero tampoco la tuvimos tan simple, la burocracia portuaria también dio lucha! Toda una jornada en el Puerto, primero, para dar con el contenedor y luego, para que revisaran la carga: sacar todo, meter todo y sellar contenedor hasta la última hora de la noche.
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Cuando pensábamos que todo estaba listo, recibimos una llamada critica a la mañana siguiente: Aduana querÃa revisar todo de nuevo!!! Asà que todo otro medio dÃa en las mismas andanzas, por suerte estuvimos muy bien contenidas por todo el apoyo del personal de Seaboard en especial de Gustavo, a quien agradecemos de corazón su compañÃa y gestión.
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Dejamos el Cine Móvil listo para zarpar y nosotras pudimos sentirnos en la libertad de pensar cómo! llegar al mágico destino previsto de desembarque…
