Ecología, Volcanes y Cine en la Frontera
Jueves 23 de Julio de 2009  ·  Relatos y Fotos

A menos de una decena de km de San José de Costa Rica, al canto de los cerros Bandera y Pico Blanco, en medio de brumas, miradores, torrentes, paredes musgosas y callecitas para arriba, se enclava Escazú. Desde este paraje se observan las luces de las noches josefinas, desde este paraje  los rumores y ardores citadinos perecen distantes. 41-noches-josefinas-panorama-desde-escazu-a-san-jose-foto-gri.jpg Aquí vive nuestro amigo Marlon junto a su familia, personas genuinamente bondadosas quienes  abrieron sus brazos y  posibilidades a  tres mujeres extranjeras que irrumpieron su hogar desplegando a nuestras anchas bártulos y cuerpos. En mi condición de ermitaña cada tanto, armé una carpa en el garaje de la casa. Aunque mi camping estaba cercado y sobre base de cemento, la sensación de campamento era lo que contaba. 41-casita-de-gri.jpg

Hay lugares que brindan ese efecto inmediato de sentirse a gusto, “como en casa, como en familia” me expresaría Vivi días después. Y es que Escazú fue ese sentimiento de comodidad cuando el primer paso traspasó el umbral,  cuando la primera mano de bienvenida nos fue extendida.

A estas alturas del viaje, cuando nos movilizamos con la camioneta hacia las aéreas periféricas metropolitanas para montar alguna función, tratamos bajo todos los posibles no trasponer los mercados centrales, los cascos históricos o las avenidas principales de las grandes ciudades. Nos pone los pelos de punta, el aturdimiento, el sofoque y el mal genio que suponen estas travesías. Preferimos las circunvalaciones, los rodeos o esas rutitas secundarias que aunque nos ocupe más tiempo nos llevan al mismo lugar garantizando un poco más nuestra salud mental. Por supuesto estos caminos alternativos tienen sus contras, la mayor de ellas: verse en la necesidad de preguntar y preguntar y seguir preguntando sobre el rumbo.

“El numero clave es 3”, llegamos un día a concluir con Vivi. Hay que preguntar al menos  a tres personas acerca del lugar que vamos, porque ya nos ha pasado un sinfín de veces que hasta los más destacables señores con cara de sabelotodo, nos enviaron envueltas en papel celofán a la propia luna. Ustedes no podrían aproximar noción de cómo estas volteretas nos han llevado a perfeccionar nuestras estrategias a la hora de investigar por tal barrio, calle, o lugar. Hasta hemos pensado en algunos talleres cuando regresemos a casa, vayan apuntando sus nombres!

Llegar a la Escuelita Castilla de Santo Domingo de Heredia  fue como intentar encontrar el tesoro escondido al final del arco iris. Fue sondear nuestro destino cada 200 metros en las estaciones de servicio, con transeúntes, coches parados en los semáforos, ciclistas, etc. Y en esas situaciones donde no es factible detenerse, hemos desarrollado las “preguntas a punto de acelerador”, esto es: montarse en la ventana, instar que el vecino rodante abra su ventanilla mediante cualquier tipo de señas y preguntar a los gritos el destino mientras paralelamente se avanza sin llegar a estrellarse. Arribar a esta Escuelita me mostró una instantánea memorable, al presenciar las indicaciones que una morena tica arriba de una camioneta blanca le dirigía a Vivi, quien colgada  de la ventana conducía la nuestra, con una mano al volante, un ojo al frente y los oídos estirados como chicles hacia el carril de lado.  Para que luego de 5 minutos de señales  aéreas la compañera Vivi me mirara y dijera, “¿entendiste? porque solo retuve hasta el semáforo” Y yo pensara con cara de mequetrefe que solo había podido receptar una maraña de gestos extraños y gritillos entrecortados. Amigos lectores, honestamente llegar a ese destino tomaba la tercera parte del tiempo que nosotras empleamos y sin tanto circo por supuesto. Exponer y confesar aquí, que igualmente preferimos las acrobacias antes de atravesar la jungla de los grandes centros citadinos. Por  eso cuando nos dicen  “queda a 1 hora”, para nosotras son 2!! y ya lo aceptamos con resignación y orgullo, porque sin importar como, las chicas llegan! y  a tiempo!

Comité Bandera Azul Ecológica, es una organización presidida por Nicolás Boeglin cuyo objetivo es promover el respeto a la naturaleza y la protección del medioambiente en el distrito migueleño, donde la escuelita en cuestión se localizaba. 41-nicolas-y-otros-integrantes-del-comite-ecolgico.jpg El proyecto Cine a la Intemperie fue contactado por esta linda gente defensora de los derechos naturales y hasta el tesoro de ese arco iris llegamos para presentar animaciones y cortos documentales que tocaron el tema de interés ante niños de 6 a 12 años. Tanto Nicolás como la directora estuvieron muy agradecidos de nuestra llegada y nosotras muy satisfechas de poder colaborar mediante la cultura audiovisual a su causa. 41-niaos-y-su-directora-en-la-escuelita-castilla-de-sto-domingo-de-herediafoto-gri.jpg

Para gula de quienes amamos las montañas coniformes, les cuento Costa Rica (un país que geográficamente tiene la extensión de la provincia de Jujuy en Argentina) posee 112 volcanes! y unos 132 cráteres. Alrededor de 10 de ellos tienen alguna actividad como sulfataras, fumarolas y ocasionales erupciones de vapor o lava. Y es que Centroamérica hace parte de lo que se conoce como el Cinturón de Fuego del Pacifico y desde Panamá hasta Guatemala, América Central resplandece en el fuego vivo o extinto de sus innumerables cráteres que contrastan con el calmo azul de sus lagunas y el verde de su copiosa vegetación. Pero quizás sea Costa Rica el país que tenga la mayor cantidad “de ruta trazada y servida hacia las montañas”, como me lo dijera un  exponente turístico local. Probablemente  es el país que con mayor intensidad ha sabido capitalizar el turismo que disfruta de la ecología y las altas tierras pletóricas de paisajes clorofílicos.Las chicas de Cine a la Intemperie se acercaron hasta el  Poas y el Arenal, volcanes que dieron nacimiento a los Parques Nacionales de su mismo nombre.

Las postales del Volcán Poás, situado en las cercanías de Alajuela, incitan a visitar magna belleza. El mayor de  su cráteres con un diámetro de 1.5 kilómetros y una profundidad de 300 metros, expele  gases,  vapores de agua y cenizas enlistándose entre los más grandes de Latinoamérica. Su circunferencial boca canicular tiñe el verde paisaje en un punto escenográfico bastante lunar, “plutónico” como  expresan algunos queriendo describir lo que a veces no se puede. 41-volcan-poas-aproximacian-de-su-aperturafoto-gri.jpg

Posiblemente a esta data del viaje nuestras neuronas estén necesitando vacaciones. Localizar la  casa del amigo Carlos Arias, nuestro refugio por una noche en Tacacorí a pocos km del Poas, fue un absurdo y pongo mea culpa en la totalidad de los hechos desencadenados.  Desde el instante en que el nombre de punto de referencia que me dio Carlos para ubicarnos espacialmente lo inscribí mal en mi actual precaria memoria, todo iría en otra dirección. Desde el momento en que decidí que luego de testificar los maravillosos vapores que el Poas desprendía me bajaría en bicicleta los casi 40 km que nos separaban de la ciudad para luego encontrarme con Vivi y Kari, todo sería un desajuste. Y es que no es lo mismo “Cerdo Dorado” (Carlos referencia) que “Cerro Dorado” (Gri interpretación) y que “El Dorado”  (Vivi y Kari retención) Y es que no es lo mismo “tres km desde el cruce a mano derecha está la casa de mi padre” (Carlos  referencia) “que a tres km de la ciudad a mano derecha está la casa de mi padre” (Gri Interpretación). Vaya a saber  en que plumas estaría pensando cuando Carlos me dijo donde vivía, pero cuando las tres sonrientes y campantes por la mañana marchábamos en la camioneta rumbo al Poas, Gri vio o creyó ver  el nombre del restaurante a tres km de la ciudad y decreto que ese sería el punto de encuentro, ya que se suponía que al frente del mismo estaba la casa del padre de Carlos Arias.  ¿Y es que sinceramente lo aluciné? Para mi fue tan claro el cartel azul  a mi mano derecha que dibujaba “Restaurante  El Cerro Dorado”,  tan claro como los cómicos e incoherentes desencuentros que luego vendrían…Continuará…aunque luego Vivi me diría que ella algo azul también había visto…insisto, Continuará.

Estimados lectores, podrán acceder a esta historia completa en el I tomo del libro Cine a la Intemperie que recogerá los capítulos Córdoba –Tijuana. Resta añadir que la noche que compartimos junto a Carlos y su familia fue maravillosa, el enorme corazón de este amigo no es posible pintarlo con palabras hay que sentirlo entre sus brazos. Gracias Carlitos! que lindo fue conocerte, conocerlos.

De esa turbulencia surrealista marchamos hacia La Fortuna, morada del Volcán Arenal y abundantes aguas termales, placer que desde hace meses aún no ha podido ser disfrutado por la compañera Vivi. Por h o por v las aguas se filtran por todos lados, menos por el cuerpo de mi amiga Vivi.

Un paso previo fue Zarcero, pequeño pueblo conocido por su elegante y atractiva plaza de cipreses. 41-los-cipreses-de-la-plaza-de-zarcero-foto-gri.jpg [singlepic id="771" w="320" h="240" mode="" float="" ]

Con una forma cónica perfecta, el Arenal tiene una constante actividad, y sus pequeñas erupciones crean un espectáculo impresionante, que se puede apreciar mayormente durante las noches. Ese show queríamos ver! Pero ese show no tuvimos!! Las nubes y el mal tiempo no quisieron estar de nuestro lado, La Fortuna fue una Des fortuna desde esa perspectiva. Esta fotografía, es lo mejor que tenemos del Volcán que desde que hizo su explosión catastrófica  a base de nubes ardientes en el 1968 ha derramado más de treinta coladas de lava. 41-volcan-arenal-la-fortunafoto-gri.jpg Qué pena no publicarles una imagen algo más parecido a lo que aqui relato.

Y el Cine  se marcho a la frontera: Los Chiles, región eminentemente agrícola y a  solo 6 km del límite nororiental con Nicaragua. 41-afiche-promocional-los-chiles.jpg Hablando con la gente alarma la cantidad de inmigrantes nicaragüenses que vienen a la estable Costa Rica por una vida mejor. El porcentaje de Nicas es tan alto que hasta cuentan con un canal de tv propio. La mayoría de ellos destinan sus días a las piñeras   (plantaciones de piña) ¿Mejor vida? Podría se debatible. ¿Explotación laboral? Les compartimos aqui un escrito de Ninozca Chacón, una poetisa nicaraguense. Juzguen ustedes.

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No olvido la razón por la que estoy aquí,
tan cerca y tan lejos de mi patria y mis hijos
a quienes no puedo ver ni acariciar,
tan lejos y tan cerca de mí.
——–
Por las noches me sobo los dedos heridos,
Escarbándome con un alfiler
las espinas de las piñas que ayer
se incrustaron en mis manos y en mis pies,
y hasta en el iris de mis ojos cegados de calor.
——-
Quizás mañana pague mejor el patrón mi labor,
quizás mañana no muerda una víbora al peón piñero,
al obrero nica que vierte su vida en tierras ticas
por un salario de hambre, para no morir.
———
Y quizás mañana las piñas ticas
“con sabor a nica” sepan más dulces que hoy,
que al partirlas lloraron sangre.

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Junto a Joaquín Calderón Castilla (un joven Gestor Cultural local) y Pedro Antillón (cineasta y miembro de Kokomel –Colectivo de Consumo y Comunicación Alternativa) planeamos y coordinamos una proyección para el pueblo de Los Chiles en la explanada de la cancha de básquet del Centro Comunal Infantil del pueblo. La radio local del norte nos hizo una extensa nota para informar a la comunidad quiénes éramos y además para que convocáramos  desde nuestra propia vos al pueblo. La proyección durante la nochecita congregó a una gran cantidad de niños, entonces decidimos que las temáticas fueran en su mayoría infantiles, 41-los-chilesfoto-gri.jpg Aunque luego llegaron algunos jóvenes y adultos y algo para ellos también hubo. 41-proyeccion-los-chiles-foto-gri.jpg También se dio la oportunidad para que Pedro pudiera presentar uno de sus documentales y contar un poco a los niños como se da el proceso de la creación de una animación, detalles que brinda en el taller audiovisual que lleva adelante en el pueblo todos los sábados. Según nos cuenta “el proyecto contempla, como trabajo final del Taller, la elaboración de un video documental sobre Los Chiles, para poder difundirlo entre sus pueblos vecinos”. Desde nuestro espacio virtual les deseamos lo mejor en su trabajo audiovisual. Quizás en un futuro forme parte de nuestro catalogo.

Costa Rica es uno de los países precursores en ecoturismo y es reconocido como un destino internacional con genuinas opciones de turismo ecológico. El Refugio Nacional de Vida Silvestre Caño Negro, es uno de ellos y un importante reservorio de zona húmeda del país. 41-vivi-en-el-lago-de-la-reserva-de-caao-negrocosta-rica.jpg En las aguas del lago de nombre homónimo se cría y reproduce uno de los peces más extraños jamás vistos: el Gaspar. Con apariencia de lagarto es considerado un fósil viviente ya que su fisionomía no ha cambiado mucho en 150 millones de años. Según dicen su carne es deliciosa y tanto  sus  escamas brillantes en forma de rombo como sus huesos son utilizados para la confección de artesanías y adornos.

En este rinconcito del mapa tico vive  Carmen Lidia Giménez junto a su linda y gran familia que incluye dos pares de mellizos!! Ella es la creadora y dueña del Mariposario La Reina Oruga, 41mariposario-la-reina-oruga-caao-negro-foto-gri.jpg una cálida estructura de atractiva forma donde Carmen protege con mucho cuidado y amor diferentes especies. Enamorada y apasionada por el mundo de estas frágiles reinas de colores, 41-las-apariencias-llevan-a-que-se-ignore-con-sus-alas-plegdas-pero-que-encante-con-sus-alas-azulesfoto-gri.jpg intenta que desde su Mariposario los visitantes puedan llevarse las imágenes de la bella naturaleza que tiene Caño Negro. 41-una-de-las-mariposas-de-carmen-foto-gri.jpg Su casa es morada de huéspedes, su cocina un cálido espacio para compartir, 41-plato-localarroz-carne-platano-frijoles-y-tortilla.jpg su jardín un mundo de cosas por ver, 41-detalles-del-jardan-de-carmen-en-caao-negro-fotos-gri.jpg [singlepic id="773" w="320" h="240" mode="" float="" ]su noble familia un hermoso corazón por descubrir.. 41-carmen-grise-vivi-kari-hija-de-carmen.jpg

Nicaragua, tierra de Sandino y  Rubén Darío, próxima parada!!!